Así, el estilo tradicional de partida fue suspendido parcialmente a partir de 1970. Los vehículos seguían situados al lado de la pista con los motores apagados, pero los pilotos ya estaban en su interior bien asegurados antes de la salida. De 1971 en adelante el comienzo de la carrera es mediante salida lanzada.
El sistema de salida de Le Mans es también la razón de por qué todos los Porsche de calle tienen los sistemas de arranque a la izquierda de la dirección, en lugar de a la derecha, lo más habitual. Es así porque de esta forma el piloto podía arrancar el coche con la mano izquierda mientras introducía la primera marcha con la mano derecha, acelerando el proceso de salida.
El circuito
La Sarthe: (
Véase post Circuito La sarthe). El circuito de la Sarthe es una pista no permanente que utiliza carreteras locales que permanecen abiertas al tráfico el resto del año. Desde 1965, se agregó el circuito permanente Bugatti, añadiendo instalaciones para boxes y la primera curva, con el famoso puente Dunlop. La pista ha sufrido muchas modificaciones con el transcurso de los años. Fue famosa por su larga recta, parte de la RN138, conocida localmente como Ligne Droite des Hunaudières de 5 km de longitud. El circuito, en su actual configuración, tiene 13,629 m de recorrido. Con el paso de los años, varias secciones expresamente construidas han reemplazado tramos de carretera, destacando en 1972 la adición de las curvas Porsche que sustituyeron al peligroso tramo entre edificios conocido como Maison Blanche. Cerca del final de la recta había un bache, el cual hizo elevarse por los aires a un Mercedes-Benz CLR en 1999 durante el precalentamiento. El mismo problema había ocurrido previamente. El bache fue reducido durante el invierno de 2000 en interés de la seguridad. Aunque el bache permanece, es mucho más reducido que antaño. En 1990 se introdujeron dos chicanes en la Recta Mulsanne para reducir las altas velocidades. Una nueva chicane se agregó en 2002, pasado el puente Dunlop.

Equipo Audi ganando en las 24 horas de Le Mans
Tal y como se encuentra, el circuito de la Sarthe es quizás el segundo circuito de carreras más largo existente en la actualidad, por detrás del circuito Nürburgring Nordschleife. Considerando que el "Infierno Verde" ya no es utilizado en competición, La Sarthe es el lugar con mayores tiempos de vuelta, incluso siendo una pista de alta velocidad. Los participantes en Le Mans comentan que hasta un 85% del tiempo (incluyendo paradas), el motor se encuentra al máximo de revoluciones, lo que se traduce en una gran carga de los diversos componentes del vehículo. Al mismo

tiempo, se sufren frenadas desde más de 300 km/h a menos de 100 en ciertos tramos.
Bugatti:(Véase Post Circuito Bugatti). El circuito de Bugatti fue inaugurado en 1965, construido sobre el circuito de la Sarthe, constituye un importante escenario de carreras de autos, motos e incluso de patinaje; alberga el campeonato mundial de motovelocidad en pista de la FIM que también incluye al MotoGp desde 1966 pero solo hasta el accidente del piloto español Alberto Puig se suspendio el Gp de Francia que esta pista albergaba en 1996, y solo retorno hasta el año 2000 donde se celebra el Gp de Francia actualmente; además allí se realizan las 24 horas en moto y de patinaje también, también competencias de DTM,GP2, campeonatos de turismo y competencias locales haciéndola una de las pistas más activas de Europa. El circuito tiene una extensión de 4430 m con 13 curvas (Curvas a derecha:8, Curvas a izquierda:5). La chicane del puente Dunlop es extremadamente lenta donde muchas de sus curvas se toman en primera velocidad además del diseño trabado de la misma dado su estrechez hace que se deba tener cuidado de no hacer una aceleración brusca de modo que si se hace lo contrario esta puede cobrarle los errores.
Diseño de los coches
Al contrario que en muchas otras carreras, en las que la velocidad en las curvas es más importante que la velocidad punta, este es un parámetro crítico en Le Mans de cara a la competitividad. Esto condujo a diseños especiales de chasis. Las grandes frenadas también hicieron avanzar la tecnología de frenos; en 1953, el Jaguar XK 120 o C-Type y su sucesor el D-type, fueron los primeros coches que utilizaron frenos de disco. La excepcional recta del circuito hizo que los coches alcanzaron grandes velocidades. En 1971, un Porsche 917 LH fue cronometrado a 386 km/h. Durante los años 1970, las velocidades punta se redujeron con motivo de la introducción de nuevas regulaciones que decrementaron el tamaño y potencia de los motores. Sin embargo, la velocidad reducida por un lado, se incrementaba por otro. Los ingenieros se centraron la evolución aerodinámica, lo cual permitía mayores velocidades en las curvas y en general. El exceso de velocidad por la recta Mulsanne requiere también una intensa iluminación. Por esto y por las largas distancias recorridas a oscuras, Porsche y Ford experimentaron con nuevos faros de halógeno por primera vez en Le Mans en 1974. A finales de los años 1980, los coches más rápidos volvieron a alcanzar impresionantes velocidades. En 1988, el Peugeot WM P87 conducido por Roger Dorchy alcanzó los 405 km/h en carrera. Este resultado no está considerado, por lo general, significante, pues el coche estaba especialmente configurado para alcanzar grandes velocidades y el motor no aguantó demasiadas vueltas. Pero al año siguiente, un Sauber Mercedes C9 volvió a superar los 400 km/h, esta vez sin ninguna configuración especial, y el A.C.O. consideró que era momento de incrementar la seguridad de nuevo. Por ello, se añadieron dos nuevas chicanas en el circuito para reducir las velocidades punta.
Historia
Propósito
En una época en que las carreras de Grand Prix eran la forma predominante del automovilismo en toda Europa, Le

Mans fue diseñada para presentar una prueba diferente. En lugar de centrarse en la capacidad de una empresa de coches para construir las máquinas más veloces, las 24 Horas de Le Mans se concentraría en la capacidad de los fabricantes para construir coches deportivos y a su vez fiables. Esta innovación alentó a la producción de vehículos confiables y de eficiente consumo de combustible, debido a la naturaleza de las carreras de resistencia, las cuales requieren de coches que resistan largas distancias y empleen el menor tiempo posible en boxes.

Al mismo tiempo, debido a la configuración de la pista de Le Mans, una necesidad se ha creado para que los coches tengan mejor aerodinámica y estabilidad a altas velocidades. Mientras que esto fue compartido con el Grand Prix, unas pocas pistas en Europa tenían rectas de una longitud comparable a la Mulsanne. El hecho de que el camino sea público impide que se mantenga la misma calidad que algunos circuitos permanentes, por esto se esfuerzan en repararla por partes, poniendo mayor énfasis en la fiabilidad. La demanda de una economía de combustible creada por la crisis del petróleo en la década de 70, llevó a los organizadores de la carrera a adoptar una fórmula de ahorro de combustible conocida como el Grupo C, en la que se limita a cada coche la cantidad usada por carrera. Si bien el Grupo C fue abandonado cuando los equipos eran capaces de dominar la fórmula de combustible, el ahorro de combustible seguía siendo importante para algunos equipos como fuentes alternativas de combustible aparecidas a principios del siglo 21, en un intento de superar el tiempo invertido durante las paradas en boxes. Estas innovaciones tecnológicas han tenido un efecto de filtración, con tecnología usada en Le Mans encontrando su camino en la producción de automóviles varios años más tarde.
Primeras Carreras
Las 24 Horas de Le Mans se corrieron por primera vez el 26 y 27 de mayo de 1923, a través de las rutas públicas cerca de Le Mans. Originalmente planeado para ser un evento de tres años, recibió la Rudge Whitworth Trienal Cup, con un ganador siendo declarado por el coche que recorra la mayor distancia a lo largo de tres carreras consecutivas de 24 horas, sin embargo, esta idea fue desechada en 1928 y los ganadores fueron declarados para cada año en función de quien cubrió la mayor distancia por el tiempo de 24 horas. Las primeras carreras fueron dominadas por pilotos, equipos y vehículos franceses, británicos e italianos, con Bugatti, Bentley y Alfa Romeo siendo las marcas dominantes. A finales de 1930 comenzaron a aparecer en la pista las primeras innovaciones en el diseño de los coches, con Bugatti y Alfa Romeo compitiendo con una carrocería altamente aerodinámica con el fin de correr por la recta Mulsanne a mayores velocidades. En 1936 la carrera fue cancelada debido a huelgas generales en Francia, luego, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial a finales de 1939, la carrera estuvo en pausa durante diez años.
1949–1969
Tras la reconstrucción de las instalaciones del circuito, la carrera se reanudó en 1949 con un renovado interés de los fabricantes de automóviles más importantes. Después de la creación del Campeonato Mundial de Resistencia en 1953, del que Le Mans fue parte, Ferrari, Aston Martin, Mercedes-Benz, Jaguar y muchos otros comenzaron a enviar varios vehículos respaldados por sus respectivas fábricas para competir por la victoria global en contra de sus competidores. La competencia resultó en varias ocasiones en tragedia, como en un accidente durante la carrera de 1955 en la que el Mercedes de Pierre Levegh se estrelló contra una multitud de espectadores, matando a más de 80 personas. El incidente llevó a la introducción generalizada de medidas de seguridad, no sólo en el circuito, sino también en otros lugares del mundo del automovilismo. Sin embargo, a pesar de que las normas de seguridad mejoraron, al igual que la velocidad de los coches, el cambio de coches de dos plazas de cabina abierta al cupé con cabina cerrada, resultó en velocidades de más de 320 K/h en la recta Mulsanne. Los coches de carreras de la época estaban en su mayoría basados en coches de carretera de producción, pero a finales de la década de 1960, Ford entró en escena con sus GT40, obteniendo cuatro victorias consecutivas antes de que la era de victorias de coches de producción llegara a su fin.
1970-1981
Para la nueva década, la carrera dio un giro hacia mayores velocidades extremas y diseños de automóviles. Estas velocidades extremas llevaron a la sustitución de la clásica largada de Le Mans con una salida Indianápolis. Aunque los coches de producción en serie todavía corren, ahora compiten en clases más bajas mientras que los deportivos construidos específicamente, los prototipos, se convirtieron en la norma. Los Porsche 917, 935, y 936 fueron dominantes a lo largo de la década, pero el resurgimiento de los fabricantes franceses Matra-Simca y Renault vieron las primeras victorias para la nación desde la carrera de 1950. Esta década es también recordada por grandes actuaciones de muchos constructores de corsario, con dos victorias logradas por un sólo corsario. El Mirage de John Wyer ganó en 1975 mientras que el chasis auto-titulado de Jean Rondeau se llevó la edición de 1980.
Accidentes
Le Mans es también conocida por el peor accidente en la historia del automovilismo, el llamado desastre de Le Mans en 1955, en el cual murieron alrededor de 80 personas. Tan desgraciado suceso tuvo como consecuencia la suspensión de un gran número de carreras en 1955, incluyendo los grandes premios de Alemania y Suiza. Al finalizar la temporada, tras ganar los campeonatos mundiales de Fórmula 1 y Coches de competición, Mercedes se retiró del mundo de la competición como fabricante de motores, y no regresó hasta 1987. La hoy Mercedes-Benz, propietaria de la marca Mercedes, aún se sensibiliza con el incidente, volviendo a tentar el retiro de la competición, en 1988 cuando un Sauber-Mercedes sufrió un choque a alta velocidad por fallos en los neumáticos, y en 1999 después de que dos prototipos CLR se elevaran por los aires y dieran varias vueltas de campana en Le Mans. Accidentes similares involucrando un Porsche 911 GT1 y un BMW V12 LMR ocurrieron en Road Atlanta durante la disputa de las competiciones franquiciadas Petit Le Mans de 1998 y 2000, respectivamente.